UNA NOCHE PARA RECORDAR…

Alicia tenía que dar un recital de noche, al aire libre, en la plaza principal de un pueblo de la costa de Cataluña. Cuando salió al escenario se encontró con la tapa del teclado del piano cerrada. La fue a abrir y se dio cuenta de que estaba cerrada con llave. Como tardaron un poco en encontrar a la persona que tenía la llave, Alicia se dirigió al público y dijo con un gran sentido del humor: -“Si quieren, canto”.
En la plaza estaba el campanario del pueblo y antes de empezar el recital le dijeron que estuviera tranquila que, durante la actuación, no sonarían las campanas. Pues bien… Como el concierto empezó con bastante retraso por el tema de la llave y, a las 12 PM aún no se había terminado, empezaron a sonar las campanadas. La pianista decidió parar y seguir una vez finalizaron. Entre la llave del piano y las campanadas fue una noche para recordar.